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sábado, 21 de abril de 2018

El misterio en la Lattice del espacio: Consciencia y Vida.


El misterio en la Lattice del espacio: Consciencia y Vida.


La estructura del espacio es la Lattice, de ella surgen las microdistorsiones y macrodistorsiones que crean y configuran el Universo Tridimensional; por ello se encuentra en un ámbito multidimensional. La Lattice puede ser observada por un observador de máxima congruencia, así como el Observador o Testigo puede observar el cuerpo y la mente, pero no observarse a sí mismo. Por lo tanto, la Lattice es a su observador lo que el organismo lo es al suyo. La lattice puede análogamente considerarse como un organismo infinito, multidimensional, sin espacio-tiempo, que lo engloba todo. Así como el organismo puede describir su fenomenología y propugnas su función, en la Lattice también es posible hacerlo. Su descripción es la estructura básica del Espacio y su función es la propia creación. La Lattice es el continente, la estructura formal, y su contenido o poder es pura información o conciencia cuántica; también pudiera definirse como Voluntad o Intento Universal. Jacobo Grinberg llega a esta conclusión al considerar los Orbitales de direccionalidad y los factores que impulsan hacia la expansión de estos orbitales. Un factor es el de neuroalgoritmización de índole propia e interna; el otro es externo y fundamenta la existencia de una realidad independiente de la Lattice, pero capaz de interactuar y modificarla.
Jacobo Grinberg Zylberbaum

Ya he señalado que el Procesador Central es al campo neuronal lo que se podría denominar Nous o Voluntad o Intento cósmico  a la Lattice. La Lattice es la estructura básica del Espacio, por lo tanto, su aspecto formal; pero lo formal lo es en tanto que permite realizar una función y ésta es la cualidad o cualidades de la información que alberga la Lattice. Del mismo modo el Procesador Central o Ser es la información esencial del individuo que, mediante la estructura orgánica, puede cumplir y manifestar su función de vivir. Lo mismo es aplicable a los hipercampos superpuestos hasta coincidir con la propia Lattice; la función de los Hipercampos (Tierra, Sistema Solar, Galaxia, Cosmos y Universos) podría denominarse noosfera o psicosfera de los Hipercampos.



La distorsión de la estructura de la Lattice genera microdistorsioes que son las partículas elementales, y macrodistorsiones que son los cuerpos sucesivos desde los átomos y moléculas químicas inorgánicas y orgánicas con sus campos asociados hasta las galaxias y el conjunto de todas ellas como un Universo que, en realidad, sería un conjunto de energía-materia explicado por la relatividad Einstiana procedente de un Big Bang. Pudiendo existir hipotéticamente otros universos en sus propios procesos evolutivos relativamente independientes o autónomos unos respecto a otros. Cada Universo constituiría un Superhipercampo y el conjunto de todos ellos la propia la sección macrodistorsionada de la Lattice.


El Nous, Voluntad o Intento Universal cumple con su función a través del ámbito estructural (Lattice) que es suministrar Consciencia-Vida a todas las micro y macrodistorsiones de la Lattice; y por ello las organizaciones nucleares y materiales también albergan ciertos fenómenos pulsátiles libres de masa, pero íntimamente ligadas  a la pre-materia y materia con información que, en caso de condiciones favorables, conduzca a la biogénesis y su evolución; el eje de desarrollo evolutivo o “Punto Omega” de Theilhard de Chardin o el “Atractor Extraño del futuro ideal del Hipercampo” de Jacobo Grinberg. Estos fenómenos pulsátiles fueron estudiados por el Dr. Wilhem Reich a los que llamó “Orgón”, también “Bioenergía” y en otra tradición oriental “Prana”. La relación del Orgón con las partículas elementales no debe considerarse de igual a igual, no pueden ser equivalentes ni análogas en sus respectivos ámbitos (uno estructural, el otro funcional).


El proceso de creación de átomos y consecuentemente materia se produce en el interior de las estrellas, es decir en una macrodistorsión de la Lattice. Todas las estrellas con sus respectivos sistemas estelares forman parte de una macrodistorsión mayor que es la Galaxia, y el conjunto de Galaxias proceden de un único Big Bang (el origen de una macrodistorsión expansiva que denominamos Universo) de donde surgió toda la energía subatómica y atómica.

El Universo o Cosmos, la Galaxia (Vía Láctea) y el Sistema Solar es una distorsión de la Lattice, por ello es parte del ámbito formal de la misma. Su contenido, información-consciencia-vida, lo que hay dentro de este recipiente formal-estructural, se libera y expande conjuntamente con la parte formal no siendo parte de la misma, pero siendo contenido de la misma. Se irradia junto a fotones y otras partículas subatómicas, está contenida en todos los compuestos materiales inorgánicos y orgánicos y, en gran cantidad, fluye de forma libre por el espacio estelar e interestelar. Según W. Reich existen enormes ríos o corrientes en el Universo, la Galaxia y en los Sistemas estelares (Superposición cósmica).
Corrientes de Orgón según Superposición cósmica de W. Reich

El Orgón emana especialmente de las macrodistrosiones (Planetas, estrellas, galaxias) cuando el aspecto formal se expande (entiéndase que gran parte del interior de un planeta vivo es también fluido, el magma); unida a esta expansión el orgón se desplaza por su interior llenándolo todo y discurriendo en flujos que posiblemente sigan un patrón o ley que por ahora nos es desconocida.

W. Reich aseguraba que estos flujos cósmicos de orgón generaban la gravitación; a la luz de la actual física no parece que sea así, ni que cree estrellas ni planetas, porque siendo su información o función no puede actuar estructuralmente; pero participa de la forma como la forma participa del contenido. Como ejemplo, una botella es una forma-estructura que sirve al propósito de albergar y contener algo fluido. El fluido no es la forma, pero precisa de la forma tanto como la existencia de la botella de que haya un fluido contenible en ella. El orgón fluye dentro de una estructura luminosa pulsante que aparece y desaparece en pulsación cuántica. W. Reich lo describió claramente, pero no tenemos ni idea de cómo se organiza entre sí en el espacio intersideral; tan sólo sabemos cómo genera vida y que a través de la organización de la vida, puede también crear algo de materia.

No parece que sea posible que un orgón pueda transformarse en una partícula elemental por su muy diferente constitución funcional. Ambas, las partículas orgónicas y las subatómicas se atraen entre sí y se interpenetran manifestando su cometido. Unas crean un espacio y tiempo, las otras otorgando información, vida y su atributo, la consciencia.

Esta interacción en nuestro mundo tridimensional hace que la vida convierta a la materia inorgánica en orgánica y genere organismos evolucionantes filogenéticamente hasta que sus campos neuronales sean capaces de interactuar eficientemente con la Lattice y así manifiesten el poder creativo con propia consciencia y voluntad individual.

                      04 de abril del 2018                                               Ernesto Cabeza Salamó.



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